LOTIZACIÓN DE LAS LOMAS DE MOLLENDO, y LAS AUTORIDADES MIRAN A OTRO LADO, ¿CUÁNTO DINERO HABRÁ EN JUEGO?
MOLLENDO.– Las lomas de Mollendo, un espacio cuyo valor territorial y ambiental merece protección, se encuentran en el centro de una nueva denuncia ciudadana: maquinaria pesada, apertura de zanjas, señalización de lotes y trazado de manzanas avanzan ante la aparente inacción de las autoridades. La pregunta es inevitable: ¿quién está detrás de esta lotización y cuánto dinero podría moverse con la venta de estos terrenos?
Imágenes difundidas desde las partes altas de Mollendo muestran trabajos con maquinaria, personas portando planos y sectores identificados como lotes, además de manzanas E y D. También se observan construcciones y trabajos que darían cuenta de un proceso de ocupación y división del terreno.
Lo más preocupante es que, según la denuncia difundida por el vespertino Mollendino, estos trabajos continuarían sin un pronunciamiento público de la Municipalidad Provincial de Islay. Si existen disputas sobre la propiedad o la disponibilidad legal de estos terrenos, ¿cómo se explica que ya se estén ejecutando trabajos de campo, trazando vías y delimitando lotes?
La denuncia también menciona que la familia Tobalino mantendría un proceso relacionado con Bienes Nacionales. Esta situación requiere aclaración documental: es indispensable determinar quién tiene la titularidad del predio, si existe autorización para intervenirlo y si las obras cuentan con las licencias correspondientes. La existencia de un proceso legal, por sí sola, no demuestra que la lotización sea ilegal, pero sí exige transparencia y una respuesta oportuna de las instituciones competentes.
¿CUÁNTO DINERO HAY DETRÁS DE LOS LOTES?
La dimensión económica es una de las principales interrogantes. Si se estuvieran comercializando numerosos terrenos, el valor total de las operaciones podría ser considerable. Sin embargo, hasta el momento no se cuenta con información verificada sobre la cantidad de lotes, sus dimensiones, sus precios ni la identidad de quienes estarían promoviéndolos.
LAS AUTORIDADES DEBEN DAR LA CARA
La Municipalidad Provincial de Islay debe informar si ha autorizado trabajos de habilitación urbana, apertura de vías o subdivisión de terrenos en este sector. También corresponde determinar qué entidades tienen competencia sobre el predio y si se requiere una intervención de la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales, de la autoridad ambiental u otras instituciones, según la titularidad y la naturaleza del terreno.
No basta con esperar a que el conflicto crezca o a que aparezcan compradores perjudicados. Si las intervenciones carecen de autorización, corresponde actuar conforme a ley. Si cuentan con permisos, la ciudadanía tiene derecho a conocerlos.
En Mollendo, el silencio institucional alimenta la desconfianza. Las autoridades deben fiscalizar, transparentar la situación legal del predio y explicar qué medidas adoptarán. Porque cuando la maquinaria avanza y los lotes aparecen señalizados, la pregunta ya no es solamente quién está ocupando el terreno, sino quién permitirá que la situación continúe sin una explicación pública.
Por: Juan Cárdenas – Redactor