GOBIERNO ANUNCIA AVANCES PARA LLEVAR GAS NATURAL PARA AREQUIPA Y OTROS REGIONES DEL PAÍS.
AREQUIPA — Por: Juan Cárdenas
El Gobierno anunció avances en el proyecto de masificación de gas natural que busca beneficiar inicialmente a más de 201 mil usuarios de Ayacucho, Ucayali, Junín, Cusco, Puno, Apurímac y Huancavelica.
El ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, informó que el Minem culminó el informe técnico final del proyecto y lo remitió al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para obtener su opinión y continuar con el proceso que permita concretar una adenda con la empresa Cálidda.
Según el sector, la expectativa es que la adenda pueda suscribirse durante octubre, lo que permitiría iniciar posteriormente el desarrollo de la infraestructura necesaria en cerca de 15 ciudades. El proyecto contempla una tarifa equivalente a la de Lima y una ampliación progresiva del servicio hacia más hogares y actividades productivas.
Sin embargo, el anuncio vuelve a poner sobre la mesa una interrogante que los gobiernos deben responder con hechos: ¿cuánto tiempo más tendrán que esperar las regiones para contar con una infraestructura energética que permita reducir sus costos y aprovechar sus propios recursos?
CANDAMO TAMBIÉN ENTRA EN EL DEBATE ENERGÉTICO
Durante la reunión, el Minem también planteó impulsar el yacimiento Candamo como una alternativa para fortalecer las reservas nacionales de gas natural y ampliar las fuentes disponibles para atender la demanda de los hogares y la generación eléctrica.
La viceministra de Hidrocarburos, Iris Cárdenas, señaló que los trabajos de exploración realizados en la zona identificaron la existencia de hidrocarburos cuyo eventual desarrollo podría contribuir al incremento de las reservas probadas de gas natural.
El gobernador de Puno expresó su respaldo a esta posibilidad y sostuvo que Candamo podría desarrollarse de manera compatible con la protección ambiental.
El desafío, más allá de los anuncios y compromisos, será convertir los estudios y acuerdos en obras concretas, con plazos verificables, transparencia y adecuada fiscalización. Para las regiones, el gas natural no debería quedarse nuevamente en el terreno de las promesas mientras los usuarios continúan esperando una energía más accesible.