GOBIERNO REGIONAL FIRMA CONVENIO POR CORÍO, PERO EL MEGAPROYECTO SIGUE EN EL PAPEL TRAS CINCO AÑOS DE GESTIÓN
-Lima, Por Juan Cárdenas
El Gobierno Regional de Arequipa y ProInversión firmaron en Lima un convenio para promover inversiones nacionales y extranjeras en el proyecto Ciudad Puerto Corío, en la provincia de Islay. Sin embargo, el anuncio de un nuevo acuerdo vuelve a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿cuánto se ha avanzado realmente en esta iniciativa durante los casi cinco años de gestión de Rohel Sánchez?
Según el Gobierno Regional, el megaproyecto contempla una inversión estimada de US$ 844 millones sino es el doble con las adendas para desarrollar un terminal portuario en tres etapas, además de una plataforma logística, industrial, comercial y de servicios en un ámbito referencial de más de 34 mil hectáreas.
El convenio tendrá una vigencia de tres años y busca promocionar las oportunidades del proyecto ante potenciales inversionistas. No obstante, firmar un acuerdo para atraer capitales no significa que la inversión esté asegurada, que las obras vayan a comenzar ni que el puerto se encuentre construido.
A la fecha del anuncio, Corío debe entenderse como un proyecto en desarrollo y promoción, no como una ciudad portuaria ya existente. La expectativa de convertir la zona en un eje de conexión comercial con Brasil, Bolivia y los mercados internacionales todavía requiere avances concretos, decisiones de inversión y la ejecución de las obras necesarias.
La gestión de Sánchez presenta el convenio como un paso decisivo para el desarrollo regional. Pero la población tiene derecho a conocer resultados verificables: ¿qué estudios están concluidos?, ¿qué permisos faltan?, ¿existen inversionistas comprometidos?, ¿cuál es el cronograma real de ejecución y qué avances concretos se han logrado desde el inicio de su gobierno?
Corío puede representar una oportunidad estratégica para Arequipa, pero las promesas de empleo, competitividad y crecimiento económico no se materializan con ceremonias ni fotografías oficiales. Se necesitan plazos, financiamiento confirmado, transparencia y obras visibles.
Después de casi cinco años de gestión regional, la pregunta sigue vigente: ¿cuánto se ha avanzado realmente para convertir la promesa de Corío en una realidad y no en otro megaproyecto anunciado que continúa esperando resultados?