PERÚ RECIBE RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL POR TRANSPARENCIA MINERA, PERO EL RETO SIGUE EN LAS REGIONES
-Lima, Por Juan Cárdenas
El Perú recibió un reconocimiento internacional durante el encuentro global de la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI Global 2026), realizado en Bruselas, por sus avances en la aplicación de estándares de transparencia en los ámbitos regional y subnacional.
Según informó el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), ocho provincias peruanas fueron destacadas como pioneras y referentes internacionales en la promoción de la rendición de cuentas y la gobernanza responsable de los recursos provenientes de las industrias extractivas.
El reconocimiento pone en valor el trabajo conjunto del Estado, las empresas privadas y las organizaciones de la sociedad civil para promover una mayor transparencia en un sector clave para la economía nacional.
La delegación peruana estuvo integrada por Liliana Rojas, del MINEM; Carmen Mendoza, de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía; y Epifanio Baca, representante de la sociedad civil. También participaron Patricio Pinto, representante de la sociedad civil en la comisión regional, y Vanessa Cueto, de DAR Perú y miembro del Consejo Directivo Internacional del EITI.
EL RECONOCIMIENTO NO DEBE QUEDARSE EN EL PAPEL
El reconocimiento internacional constituye un avance institucional, pero también plantea una exigencia: demostrar que la transparencia se traduce en información accesible, fiscalización efectiva y beneficios verificables para las poblaciones de las zonas mineras.
En regiones como Arequipa, donde la actividad extractiva tiene un peso importante en la economía, la ciudadanía necesita conocer cuánto dinero generan los recursos naturales, qué ingresos reciben los gobiernos subnacionales y en qué se utilizan esos fondos.
La transparencia no consiste únicamente en publicar información o participar en encuentros internacionales. También requiere que la población pueda vigilar el uso de los recursos públicos, identificar posibles irregularidades y exigir explicaciones a las autoridades y empresas.
El desafío ahora es sostener estos avances y demostrar que la rendición de cuentas contribuye a mejorar la gestión pública y la confianza ciudadana en los territorios donde se explotan los recursos naturales.