PERÚ TIENE GAS POR DESCUBRIR EQUIVALENTE A MÁS DE TRES CAMISEAS, PERO EL TIEMPO PARA REPONER RESERVAS SE AGOTA
-Nacionales, Por Luis Rodríguez
El Perú podría tener bajo su subsuelo 45.87 billones de pies cúbicos de gas natural por descubrir, un potencial equivalente a más de tres veces las reservas del yacimiento de Camisea. Sin embargo, estas cifras son estimaciones prospectivas y todavía deben confirmarse mediante exploraciones y perforaciones. Mientras tanto, el país enfrenta el desafío de reponer sus reservas y reducir su dependencia de una sola zona productora.
La vulnerabilidad quedó expuesta durante la emergencia registrada en marzo, cuando un incidente en el kilómetro 43 del ducto de Camisea, en Megantoni, Cusco, obligó a reducir drásticamente el transporte de gas. Según Osinergmin, el flujo pasó de aproximadamente 1,600 millones a apenas 70 millones de pies cúbicos diarios, lo que evidenció los riesgos de depender de una infraestructura estratégica y una zona de producción altamente concentradas.
De acuerdo con el Libro Anual de Recursos de Hidrocarburos 2024 del Ministerio de Energía y Minas, el Perú cuenta con 7.1 billones de pies cúbicos de reservas probadas de gas, suficientes para aproximadamente 13 años y medio al ritmo de consumo considerado. Las proyecciones citadas por Perupetro advierten que, de no reponerse las reservas, estas podrían agotarse hacia 2039, cerca del vencimiento del contrato del Lote 88, previsto para 2040.
El potencial exploratorio se distribuye entre 18 cuencas sedimentarias, aunque solo cinco producen actualmente. Las cuencas de Madre de Dios, Ucayali y Tumbes-Progreso concentran gran parte del gas estimado por descubrir. No obstante, el potencial de Madre de Dios plantea dificultades por su superposición parcial con áreas naturales protegidas, donde existen restricciones legales para las actividades extractivas.
El sector hidrocarburos reclama reformas normativas, simplificación de trámites e incentivos para asumir los elevados costos y riesgos de la exploración. También se plantea desarrollar infraestructura para transportar y distribuir el gas, ampliar la masificación en el sur y evaluar una planta regasificadora que permita responder ante futuras interrupciones del suministro.
Entre los proyectos figura la masificación del gas natural en Arequipa, Moquegua y Tacna, con una inversión estimada de US$ 349 millones y una meta de casi 224,000 usuarios durante sus primeros ocho años.
El desafío no consiste únicamente en encontrar nuevos yacimientos, sino en convertir los recursos potenciales en reservas comprobadas y garantizar que la infraestructura permita aprovecharlos. Sin exploración sostenida, inversiones y decisiones oportunas, el Perú corre el riesgo de comprometer su seguridad energética y desaprovechar una oportunidad para ampliar el acceso al gas natural.