PLAN DE DESARROLLO METROPOLITANO DE AREQUIPA EN RIESGO: VENCIÓ CONVENIO CON VIVIENDA Y PERSISTEN OBSERVACIONES
AREQUIPA.– El Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM) de Arequipa enfrenta nuevos cuestionamientos tras revelarse que el convenio de asistencia técnica con el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento venció el 26 de agosto de 2026, mientras persisten observaciones que todavía no habrían sido subsanadas.
Según la documentación citada por Juan Carlos Rosales, se cuestiona el proceso, el propio ministerio comunicó al Instituto Municipal de Planeamiento (Impla) que no podía continuar con la revisión técnica y legal del instrumento debido a incumplimientos en la atención de observaciones anteriores y a la necesidad de ampliar el ámbito de intervención para incorporar distritos con ocupación urbana consolidada.
Pese a ello, desde el Impla se habría informado que el plan podría aprobarse durante octubre. Esta situación genera preocupación, pues la aprobación de un instrumento de planificación urbana sin una revisión adecuada podría comprometer el ordenamiento territorial y la protección de espacios vulnerables de Arequipa.
A ello se suman cuestionamientos al trabajo de los equipos técnicos contratados para elaborar el PDM. De acuerdo con las declaraciones, se habrían identificado más de 800 observaciones al trabajo de uno de los profesionales responsables, mientras que el equipo que asumió una segunda etapa tampoco estaría realizando suficientes visitas de campo ni coordinaciones con dirigentes sociales de los distritos.
El antecedente más delicado es el anterior Plan de Desarrollo Metropolitano 2016-2025, cuestionado por permitir intervenciones en áreas de la campiña y zonas de valor patrimonial y paisajístico. El proceso judicial relacionado con la gestión del exalcalde Alfredo Zegarra tuvo una sentencia de primera instancia que posteriormente fue anulada, quedando pendiente una nueva decisión.
La pregunta de fondo es si Arequipa tendrá un plan urbano técnicamente sólido y participativo o si se intentará acelerar su aprobación pese a las observaciones pendientes. La ciudad necesita planificación seria, transparencia y garantías para evitar que el crecimiento urbano termine perjudicando su campiña y su patrimonio.
Por: Juan Cárdenas – Redactor