UNICEF ADVIERTE QUE LOS ESTEREOTIPOS Y LAS BARRERAS ECONÓMICAS LIMITAN EL FUTURO DE NIÑAS Y ADOLESCENTES
LIMA.– La falta de recursos económicos, la violencia y los estereotipos de género continúan restringiendo las oportunidades de niñas y adolescentes en el Perú. Frente a esta realidad, UNICEF presentó una investigación que analiza las experiencias de dos iniciativas orientadas a fortalecer sus capacidades, ampliar sus oportunidades y promover su participación en las decisiones que afectan sus vidas.
El estudio “Investigación sobre la implementación de la Estrategia del Programa de Adolescentes Mujeres en Perú” recoge los aprendizajes de +Poder Adolescente y +ChicasTEC, programas desarrollados junto con instituciones públicas, organizaciones sociales y grupos de adolescentes en Loreto, Huancavelica y Lima Norte.
Javier Álvarez, representante de UNICEF en el Perú, advirtió que las expectativas sociales sobre lo que deben ser las mujeres pueden condicionar desde temprana edad sus decisiones educativas y profesionales. Por ello, consideró necesario transformar los estereotipos y garantizar que las adolescentes puedan construir sus propios proyectos de vida.
APOYO ECONÓMICO Y ACOMPAÑAMIENTO PARA NO ABANDONAR OPORTUNIDADES
La investigación identificó que adaptar los programas a las necesidades de las participantes, flexibilizar horarios y metodologías, y brindar apoyo para pasajes, movilidad y alimentación favorece su participación y permanencia.
El testimonio de Arely Acaro evidencia el impacto de estas medidas. La joven contó que trabaja desde los 15 años y que el apoyo para sus pasajes fue fundamental para participar en +ChicasTEC. Actualmente, es becaria de Beca 18 y señala que la experiencia le permitió descubrir nuevas oportunidades para su futuro.
El estudio también destaca la importancia de contar con docentes, mentoras y facilitadoras que proporcionen espacios seguros, acompañamiento socioemocional y herramientas para el desarrollo personal.
ADOLESCENTES PIDEN SER ESCUCHADAS DESDE EL INICIO
Uno de los principales aprendizajes es que las adolescentes no deben ser consideradas únicamente beneficiarias, sino protagonistas del diseño y ejecución de los programas. Sus opiniones contribuyeron a validar metodologías y adecuar las intervenciones a sus necesidades reales.
Jam Tello, integrante de la Red Flaves y del Comité Consultivo de Adolescentes, destacó el valor de incorporar sus propuestas desde el inicio y de compartir los aprendizajes con otras jóvenes.
La investigación también subraya la necesidad de articular esfuerzos entre sectores. Mientras +Poder Adolescente vinculó habilidades para la vida con servicios de salud, nutrición y protección, +ChicasTEC combinó formación tecnológica con apoyo socioemocional y alianzas educativas y empresariales.
Los resultados fueron presentados durante el encuentro “¿Qué funciona para el empoderamiento de las adolescentes? Evidencia para la acción”, realizado en el marco del Día Internacional de la Niña. La reunión convocó a representantes del Estado y de organizaciones de la sociedad civil para analizar cómo trasladar estas experiencias a políticas públicas, programas y presupuestos.
El desafío ahora es que estos aprendizajes no queden únicamente en investigaciones y encuentros institucionales. Garantizar oportunidades para las adolescentes exige recursos sostenidos, servicios accesibles y políticas públicas capaces de reducir las desigualdades que todavía condicionan su educación, autonomía y futuro.
Por: Juan Cárdenas – Redactor